Mostrando entradas con la etiqueta Mourinho. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mourinho. Mostrar todas las entradas

martes, 23 de octubre de 2012

El muro de los silbidos

Sergio Ramos, que ordena la posición de sus compañeros con una sinfonía de pitidos, supera la presión de su tensa relación con Mourinho con una actuación imponente.

 R. U. (AFP)
El techo abovedado del Ámsterdam Arena, que se cierra cuando llueve o hace frío, incrementa la sonoridad hasta descubrir a los asistentes al partido, incluso a los que se sientan en las gradas más altas, inesperados matices resonantes. Ayer llovía y el techo se cerró para revelar a todos los aficionados el modo musical como Sergio Ramos gestiona su liderazgo. Salvo para conducir la pelota, el central silba para todo porque le gusta comunicarse continuamente con sus compañeros sin perder la voz. Contra el Ajax, sus chiflidos atravesaron la atmósfera destacándose por encima de los cánticos entusiastas del público holandés, particularmente festivo y juguetón en las noches de la Champions. En tiempos de incertidumbre, de crisis en su relación con José Mourinho, el mánager con más poder del fútbol mundial, Ramos juega tal como vive.

Mourinho se ha pasado dos semanas discutiendo la competencia de Ramos para jugar en el eje de la defensa. Hay jugadores que, ante una presión continuada de su entrenador, acaban poniéndose nerviosos y cometen algún error. No fue el caso de Ramos. Entre silbido y silbido, como quien pone ladrillos, el segundo capitán madridista levantó un muro frente a la portería de Casillas. La actuación del central, bien escoltado por Pepe, fue imponente de tan llevadera. Hasta el gol del Ajax, en el minuto 56, la defensa del Madrid no concedió ni un remate contra la portería de Casillas. 

El gol llegó a la salida de un saque de esquina, tras un cabezazo de Moisander, que supo librarse del marcaje de Essien en el segundo palo. Pero, en jugada corrida, el Ajax no hizo más que chocar contra la omnipresencia de Ramos. El sevillano no permitió que Babel ganara ni un solo balón por alto, conquistó la posición a De Jong en el primer ataque local y robó la pelota a Eriksen, el futbolista más hábil del Ajax, tres veces antes del descanso. Como para quitarles toda la moral. 

El concierto de Ramos destacó por encima de un partido con pocos acontecimientos durante la primera hora de juego. Hasta que la multitud se calentó y empezó a animar, los ruidos que más resonaron fueron los silbidos del central. Ramos silba dos veces para adelantar la línea, emite una nota corta y penetrante para ordenar el fuera de juego y, si alguno se queda enganchado, como Arbeloa en cierta ocasión, lo corrige con un segundo pitido admonitorio. A Ramos este instrumento le sirve para indicar a Pepe y Xabi Alonso su posición en todo momento. Cuando Marcelo tarda en bajar, lo llama con un silbatazo. Cuando Arbeloa no encuentra apoyos y le presionan contra la banda, le recuerda con un silbido prolongado que, si cambia de orientación, le encontrará al otro lado del campo libre de marcaje. Si alguna vez se sumó al ataque, recordó a Kaká, Cristiano y Marcelo, sus compañeros de banda, que le tenían detrás, listo para apoyar. 

Es tradición en la hinchada del Ajax hacer los coros a capela de Bloed, Zweet, Tranen (Sangre, Sudor, Lágrimas) antes de los partidos. La canción del legendario artista local André Hazes es un verdadero himno oficioso en el Ámsterdam Arena. La letra, recordatorio de la tortuosa vida del autor, remitió a la sufrida trayectoria reciente del equipo holandés contra el Madrid. Desde 2010 se han enfrentado cinco veces con un balance de 16 goles a favor del equipo español y uno en contra. Reflejo de la diferencia de las plantillas, de la calidad de los goleadores del Madrid y de la tremenda jerarquía de sus jugadores a la hora de defenderse. Comenzando por Ramos.

Extraído del diario "El País" de España. Cuatro de octubre. Ajax vs Real Madrid. Champions League

jueves, 26 de abril de 2012

Semifinales de Champions.


(Messi, después de la eliminación)

Ya se fueron los candidatos y favoritos a jugar la final que todos soñamos. En su lugar quedaron el Chelsea y el Bayern Múnich. Quienes tendrán que encargarse de convencer al planeta que ese, será mejor partido que un Barcelona-Real Madrid.

El Chelsea eliminó el pasado martes 24 al Barcelona en Cataluña, pero esa eliminación empezó en Londres. Di Matteo, técnico del equipo inglés, sabía que para eliminar al Barcelona había que renunciar a jugar. Ya que por ahora esa o ha sido la única forma de dejar atrás a los blaugranas.

En Londres, el local planteó un juego defensivo muy sólido y le regalo la pelota al rival, atacando de contra para buscar el gol que les de una ventaja y los deje tranquilos cuando les toque ir al Camp Nou. Táctica que les favoreció pues ganaron por la mínima pero frente a un Barza desgastado físicamente, sin muchas opciones de recambio en el ataque, y esto se reflejó en las estadísticas; pues el Barcelona remato 24 veces al pórtico de Cech, y ninguna entró. El Chelsea tuvo la suerte de su lado, pues eso demostró que igual pudo haber perdido y haberse impuesto el juego del equipo de Pep Guardiola.

En la vuelta con un gol a favor el Chelsea se debió preocupar en solo defenderse y tratar de aprovechar las pocas que tuvo, así fue y el partido quedó 2 a 2; con un Barcelona seco y sin ideas en ataque, aburriéndose tratando de meterse al área, custodiada por 10 rivales.

En la eliminación del Barcelona mucho tuvo que ver el desgaste que han sufrido y las ausencias importantes en el equipo culé. Aun así pudo haber pasado. Sin embargo, algo que entendió bien Di Matteo es que en una competencia donde se juega de ida y vuelta, de local más allá de tener anotar es no dejar que te anoten, y eso le valió mucho.

Este tipo de planteamientos –que llegan a aburrir- se pueden dar en estas competencias porque la lucha ya no es por tres puntos sino por pasar de ronda. En liga ningún equipo usaría esa táctica, pues ahí, si se necesita ganar.

(Ramos lamentándose haber fallado el penal)

Por otro lado el Bayern Múnich, que será local en el partido más importante, tiene y tuvo las armas para enfrentar al Madrid de igual a igual y eso fue lo que hizo. El Real Madrid le servía el gol de visita en la ida (2-1); siempre y cuando de local jugará realmente para ganar y eliminar al rival. El Real Madrid empezó bien el juego, incluso se adelanto 2 a 0, pero en defensa sabemos que siempre corren riesgos y sus jugadores en estas posiciones son algo torpes. Ya con el descuento del Bayern, al equipo de Mourinho le entró el miedo, y quiso no arriesgarse atrás y empezó a defenderse; con lo que creció el Bayern, quien pudo haberlo empatado.

El Madrid pudo haberlo ganado pero antes que por el Bayern, fue vencido por su temor y esto no lo dejó avanzar. Además no tenía a cualquier rival en frente. En prorroga, el Madrid empezó a jugar como debió hacerlos en el segundo tiempo, pero no le dio el tiempo y en penales ganó el que estaba mejor.

El Bayern se le veía más fuerte físicamente después de los 120 minutos, mientras que al Madrid la desesperación le jugó una mala pasada y eso se vio reflejado en la tanda de penales.

Ahora el Bayern es finalista, jugará en su casa, ante su gente y es amplio favorito. El Chelsea tiene también armas pero más consolidado se le ve al conjunto alemán. Ambos llegan con jugadores resignados por tarjetas amarillas. Esta será una final muy peleada y espero que al final se no se haga extrañar un Barcelona-Madrid.